¡melliza de noviembre!
puede ser más sencillo, si nos hacemos otra pregunta,
qué pasa si no solo es lo político en nuestra segunda vuelta: quién gobernará mejor o peor, o liberará a tal o está asociado con cual.
si nos ampliamos para hacer una distinción entre lo aceptable y lo inaceptable. Citando a una filósofa socrática: "tú verás que es lo evidente para ti, según tus convicciones o conveniencias." (Urrunaga, 2026)
entonces el cuestionamiento empieza entendiendo qué destruye de forma más irreversible la moralidad de nuestra sociedad peruana: Una psicopta obsesionada con el poder, con un senado, diputados, TC y JNJ a su favor. O un oportunista clientelista y corrupto con un mal plan de gobierno.
si tu voto le dará poder a ella o él, la pregunta entonces es esta:
¿ante cuál de las dos realidades prefieres rendir cuentas a ti mismo el 28 de julio, y rendirle cuentas a tus hijos, hijas, sobrinos, sobrinas, nietas y nietas y gente que ya no tuvo posibilidad de elegir este domingo?
Para intuirlo, el criterio es ver el escenario donde crees que Perú conservará una mínima base moral para resistir y defenderse ante el autoritarismo que bregará por la destrucción de la democracia y el balance del poder.