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1/1/24

Ahora



Estar en el aeropuerto el primero de enero es peculiar, las calles han estado libres al recorrerlas, el silencio de una mañana pausada del ritmo capitalista con trinos de pájaros en los árboles. Sumados a mi anhelo de huida porque la desazón me mueve lejos de esta ciudad, algo se siente que no cuaja en mi bienestar por lo que quiero buscar un amplio horizonte. Le dije a V. por textos digitales que me alegra ver su foto de un luminoso horizonte para que las estrellas vayan de su lado. Ella responde con cariño y amistad agradable. Y me recuerda que espera le pase pronto una canción.

Hay tantos recuerdos, hay tantas promesas entre los que caminamos en estos pasillos a la espera de abordar. El tiempo está a mi favor, vine temprano y puedo sentarme a escribir y saludar. Y con los sueños y la vida cerquita al cielo, uno reflexiona sobre el camino del amor, ese camino que lleva a que uno se vuelva loco de amor y haga locuras cargadas de mucha estupidez, ciega emoción, nulo tino, extensos textos y harta vulnerabilidad. Luego solo queda cargar con la culpa y la vergüenza, al ver las crueles consecuencias cuando te arriesgas y pierdes, porque era la persona equivocada ya que su locura es de otra, no por ti. 

Tanto tiempo ya pasó de eso, casi dos años. Hoy es un vistazo sónico, como el eco de un pirotécnico de fin de año, muchas horas después de medianoche. Y que intento decirlo para soltarlo y con esto recuperar de vuelta mi energía. Es momento.

Ya estoy despierto, ya vivo. Ya he transitado un camino de sanación muy duro, como para con calma recitar ahorita este mantra de deseos:

Deseo que estés bien
Deseo que estés feliz y en paz
Deseo que estés acompañada y segura
Deseo que tengas tu vida con amor.


Lo digo para ella al pasado, para mí al presente, para todos al futuro. El mejor tiempo está sincronizado con sonreír al momento ahora.

ANNV NOVM FAVSTVM FELICEM MIHI / feliz año nuevo para mí /.

28/2/18

Aprendí

Los perros son esos seres unicos y hermosos, que bailan contigo cuando eres feliz y te acompañan cuando estás hasta el culo.

Larga vida en recuerdos y sueños Quilla Mantequilla

19/2/18

Quilla mantequilla


(diciembre 2012 - 19 febrero 2018)

Quilla, Dios en su infinita bondad nos dio la bendición de conocerte hace 5 años y un poco más... Mi hermanita. Tu amor grande y juguetón, esos ladridos por todos los extraños y los que no te caían, esa fuerza para renegar cuando estabas cruzada pero también para amar en la mayor parte del día. Nos amabas a todos, pero la estrella era tu madre María; que tú escogiste porque no hay nadie mejor para ti que ella. 

Nos movías la cola si llegábamos, y saltabas con una fuerza para llegar al tope de nuestras cabezas. ¿Qué era? Querías pararte, querías besarnos en el aire, querías saltar al cierlo y darte un giro, era tanta tu alegría. Andabas por todos lados, dejabas pelo, te echabas en muebles, dormías y recorrías con tanta naturalidad y sencillez... Indomable y cariñosa, tranquila y fiel. Hoy al final, Dios decidió que era tu momento para trascender y dejar atrás el lastre de una enfermedad.

Nadie acompañaba a mi mamá como tú. Y te agradezco por eso y te pido perdón a ti y Dios por mis errores al  estar a tu lado. Sé que siempre perdonabas cualquier acción de malgenio, porque tu amor era un regalo desinteresado, y sobre todo divino. Te quiero Quilla, te admiro, te extraño y extrañare. Fue muy corto el tiempo para compartir todo lo que quisiera haberte mostrado. 


Este espacio es para afirmar lo valiosa que fuiste en mi vida y lo agradecido que estoy porque te convertiste en  la última hija de mi mamá, mi hermana y su fiel compañera. ¡Quién lo hubiera pensado! Que tendrías ese rol en nuestras vidas, si al principio me parecías una extraña peluda; pero te ganaste todo siendo la pureza de alma y belleza que eres.
 

Fui el último en acariciarte hoy antes de despedirte para siempre. No sé porque sucedió así. Pero lo considero sagrado. Espero que muevas la cola, que seas libre y llegues a una transformación donde estés ahorita. Deseo que estas palabras lleguen a un sentir que puedas entender y aprobar.
 

Es difícil lidiar con los recuerdos y con el paso de tu ausencia. Espero verte en sueños, espero sentir tus ladridos en mi corazón, espero que Dios te cobije y te lleve al siguiente punto de tu camino. Debo sobrellevar con amor tu pérdida y seguir nuestra vida, mi vida, sin poder verte otra noche que llegue o una tarde de sol. Cuida a mi mamá, a mi papá también. Todos te adoramos. Eres parte de mí, hermosa Quilla, un ángel que se posó en casa y ahora vuelve a su casa para seguir su camino. Agradezco infinitamente a Dios todo lo que nos diste.
 

Avanti Quilla, con el amor y las alegrías que me diste zurciré este hueco y el dolor de ya no poderte cargarte, abrazarte o pasar mis dedos en tu rubia melena. Mi Quilla corazón mantequilla, te querré siempre; Dios se encargará de que nos volvamos a ver.

25/1/18

CanSer

La delgada sentencia de la amable doctora oriental que te dice que todo está consumado y solo te queda recibir calidad de vida, antes de que la extensión de tu línea vital concluya. Ella es muy buena, por eso sientes con más claridad su conclusión. Ha sido la tercera opinión médica, yo que pensaba que con ella podía conseguir algún aplazamiento, una nueva oportunidad. Pero a la tercera va la vencida. No queda más que seguir el tratamiento paliativo, seguir tomando muchas medicinas y apagarme de a pocos; tratando de darle el mayor tiempo de mí a mi familia.

Lo inevitable se acerca para cogerme.

Qué siento en este preciso momento que mi cuerpo falla por ratos, y por ratos va bien. No lo razono. Escucho los  rumores alrededor, yo también los hago, ¿qué sería mejor?: un entierro o una cremación. Qué hacer con mis cosas, mi ropa, mi cama, recuerdos... todo lo que uno consigue pensando en la lógica natural de la inmortalidad a esta edad. 

Me inclino por lo segundo, arder en el fuego transformador; pero al final no seré yo quién se quede a decidir. Y la verdad, siempre he hecho casi todo como he querido, por una vez propongo que dispongan de lo que quede conmigo en la voluntad de los que me aman.

Un hígado con patología que falla enormemente por la hipoplasia que nació conmigo pero nadie vio y hoy trás años ha escapado de toda ayuda médica, pues ya afecta el riñón y la vesícula. En natural consecuencia me doy agua de más a mí mismo en ascitis, recordandome la fuente de donde nació toda vida. He aprendido nuevas palabras en verbo vivo, respirándolas y sintiéndolas. 

Mis pasos cansinos por ratos me recuerdan que hace mucho mucho tiempo no reía, o lo especial que era subir y, sobre todo, bajar una escalera. Hoy es una proeza y cuando es demasiado el peso de las toxinas que recorren mi sangre, porque no puedo depurar correctamente, me da una encefalopatía; un estado muy curioso. Es como una borrachera, tu cabeza da vueltas y no puedes tenerte en pie, en dimensión grave tus extremidades se mueven a su antojo y debes caminar torpemente sin parar porque el cerebro en su instinto de supervivencia quiere expulsar las tóxinas aunque sea por sudor, aunque sea por movimiento. Han sido tantas las noches que no he dormido nada, sintiendo el tiempo con mayor punción.

La degeneración de un cuerpo es un estado muy sorpresivo, solo en semanas, apenas unos meses, pasas de la normalidad a ser una sombra. Recuerdo cuando miraba la vida, los ojos en alto, la vida sana. Hoy, apenas en una fracción de lo que tomó formarme en el útero de mi madre, me descompongo rápidamente. 

Pienso ya cuando es imposible, que si hubiera tenido un hijo o una hija, habría alguién como yo que le recordará cosas de mí a mamá, a papá. Luego pienso en lo duro que sería dejar a alguien huerfano, sin el cuidado de mi mano, ni mis palabras para consolar o mi fuerza para defenderla. Te pones a pensar mucho en cómo estarán los que lleguen a un nuevo día cuando tú ya no. 

Sabes, tengo mucho miedo de dejar a mi mamá, tan mayor, sola. Por eso es con quien más estoy en estos últimos días. Casi no me despego de ella y aguanto el dolor a su lado, en un instinto de darle más de mí, pero también en un intecambio místico que le hago a la vida, a la naturaleza, a Dios: dame todos los dolores de ella a mi, dale a ella todos los años que yo no tendré. Si pudiera dejar ese intercambio, todo tendría un sentido. 

Tómame a mí en cambio.

Lo otro que me conmueve es la pena que sentirá mi familia cuando me vaya. La puedo imaginar, incluso hasta la sueño. Y si pudiera ser inmortal para evitarles ese trance, también lo haría. Aunque el peso de un cuerpo de mil años sea algo inarbacable para la resistencia humana. Son dos extremos, solo uno será real. Me queda esperar llanamente la sútil conclusión borrosa. Cómo será ese momento en que mi corazón deje de latir en este plano; qué veré luego, si hay algo que ver; dónde iré a parar; cómo dejé pasar tantas cosas...

Mi ser yace hoy sorprendido porque estoy en una frontera, del ser al no-ser