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20/6/10

Apenas estúpido


Sobrima: Siempre que lo he tenido cerca, es natural que sea un imbécil. Como hacerle señas de pichulas con la mano a las cámaras de seguridad del Callao, diciendo con cariño para Kouri. O robarse cosas de la basura para cambiarlas de lugar, como un tubo fluorescente roto que pone en la puerta de la casa de la Nana. O también, empapelar su cuarto con los anuncios de las kines del trome, y lo que es peor, llamarlas toda un tarde, ¿para qué?
Para encontrar a la que contesta el cel mientras está atendiendo, y tratar de conversar con aquella lo más posible, dice que para cagarle el servicio al parroquiano. Pero yo sé que lo hace porque le gusta escuchar a una mujer gimiendo mientras habla con él.
Es un enfermo sexual.
Cuando come hace ruidos, habla gritando. Pero cuando se ríe, lo hace sin sonidos, o sea una risa silenciosa. Si parece que le gustara dar la contra a todo.
Quizá lo más repelente es su obsesión con el pop y la procacidad. No se cansa de decir tet… cul... chuc... junto a nombres como Hannah Montana, Demi Lovato y no sé quién más. Ensordece tal pedofilia contenida. Y si no lo hace, ni creo que lo haga nunca, es que, al menos respeta a cualquiera hasta los 18 años. Porque fíjate como trata a una menor de edad, si hasta parece caballero y decente, pero cuando se entera que tienes d.n.i. poco más y te quiere penetrar la oreja.
Porque una es un objeto, un hueco nomás. Esa es la definición que hace de todas, menos de su mamacita, obviamente.
Otro tema es la poca continencia con lo que salga de su cuerpo, le toma fotos al water después de entrar, se suena los mocos con la manga, y se tira pedos en el cine o los ascensores, sí sólo ahí para que sufras con su podredumbre interna. Qué asco.
Encima se caga en tu cara si osas reclamarle algo, porque te dice: si no te gustara no seguirías andando conmigo. Lo cual es errado, justamente por eso es que pienso hasta cinco veces si sé que él estará cerca, pero es inevitable mi debilidad hacia la única virtud que me causa, es un huevón. Sí, para maltratar y descargar toda la rabia que puedo sentir contra los hombres o la gente, enfilo mi maldad contra él. Vaya que aguanta cualquier joda que le he hecho. Lo he llevado a límites de maltrato psicológico y físico, que hubieran roto en varios pedacitos al más plantado. Pero él permanece incólume y hasta satisfecho creo. Estará acostumbrado, o será que sabe que lo hago para desfogarme y sentirme mejor conmigo misma. ¿Es que acaso es perspicaz?
Lo que me causa mayor intriga, es un completo asno, idiota, pobre hombre y patético, pero parece que lo hiciera a propósito, porque tiene segundos de iluminación que te dejan cojuda. Por ejemplo hace unas semanas, luego de ver a la Scarlet en un traje de cuero negro, me dijo:

Conseguir tirarse a una chica con sonetos de Petrarca o textos de Kafka, es muy difícil. El ingenio y el buen humor entretienen pero jamás excitarán. Lo que de verdad lo hace son dientes blancos y un buen cuerpo. Somos más anímales que personas, porque conseguir ser inteligente y ser seguro demanda mucho trabajo y dedicación, ser bonito ya te vino de paquete. Esa es la justicia natural.

Claro que le dije que era un tonto superficial por creer esa burda generalización, pero en el fondo pensaba, que incluso hasta yo, cuando he conocido a alguien muy atractivo para mí, he obviado que sea tan patán como el Mosca, al menos por un rato.
Pero en fin me caes mal Mosca, porque ni eres un completo idiota, o por el contrario una persona agradable. Eres algo mezclado, y para mí que seas apenas estúpido, es muy desconcertante.

17/4/10

eoe eoe

¿por qué ya no lloran las canciones?
Sobrima

Antes era fácil creer que un señor podría enamorarse de un maniquí. Y le hacían una canción bonita. Pasó la guerra fría, el ché murió, el muro cayó, y el internet se hizo hoy.
Ahora no hay tantos locos, ni canciones bonitas y los maniquíes tiene los pezones pintados de rosado, como si no hubieran de los otros, y marcan muy erectos sin sostén los polos o blusas que llevan.

¿qué le pasó al mundo? pues se hizo un número real y redondo, especializado tanto en ser perfecto que irrumpió la paranoia de ser algo y alguien, en todos nosotros, después de los 20 y antes de los 30. Y como número tal no había lugar a fracciones, irracionales o imaginarios. Sólo reales y resultado cerrado.
el trabajo harta
el amor no causa bien
la felicidad escasea
las horas huyen en el tráfico
y la plata en el banco se la llevan

con tanta sequedad de vida y sueños agotados por la realidad de ser entre tantos uno, número real y sin fracciones, como principio solitario. Ya no queda tiempo para las lágrimas y el tiempo perdido, es una novela antigua que quién leería, pues es enorme, vasta y cara.
jodida rapidez de saber que pronto es ayer.

31/1/10

Sobripedia

inaugurando la sobripedia, el gabinete de explicación de Sobrima para todo lo que el común yerra.

Cazador Oculto, Guardián en el Centeno.- s. La confusión empezó porque los argentinos la cagaron, como casi todo lo que hacen. Tradujeron el título original Catcher in the rye, como cazador oculto, porque creyeron que mantenían la esencia del relato, cosa del todo bestial, pues es sólo hay una interpretación forzada y muy ahuevada de la personalidad del protagonista en esta traducción.
Imagino a tres editores argentinos en un asado, hablando sobre este libro, y entre bromas sobre el bife, el fútbol y las pibas, a uno se le ocurrió cazador, a otro oculto, y al más imbécil de los tres se le ocurrió llamar traducción a eso. Ignominia, por años se llamó así a ese libro en español.
Luego vinieron los españoles, con su inglés masticado dijeron: coño, chorrada de traducción, que leches decirle cazador oculto a H. Caulfield, hostias. Hicieron tabla rasa y lo llamaron guardián en el centeno. La traducción literal, que a su vez por ser correcta acaba con la polisemia del original
La idea general versa sobre el sueño páginas adentro, donde se habla de un guardián en los campos de centeno, que cuida a los niños que se aventuran en este y evita que caigan a un precipicio. Se propone a H. Caulfield como el guardián, ya que al ser adolescente debe cuidar a los que están detrás de él, más inocentes.
Ahora, eso es lo entendido. Lo sugerido va por acá. Catcher, también tiene que ver con el jugador de béisbol que recibe la pelota cuando el bateador falla. Es además quién bota a los corredores cuando no llegan a base y la pelota los toca. Entonces, es rol de juez y sanción. Los campos de centeno están lejos de ser campos para el juego, pero se pueden usar, como una subversión a la NORMA, el SISTEMA (jugar en estadios con grass finamente segado) Entonces qué hace una institución tan usamericana como el béisbol en un medio natural, tan libre que esboza la inocencia del juego que se da en cualquier lugar donde hay ganas.
Lo que entiendas de esa contradicción. Esa es la polisemia del título original.

21/12/09

Sobrima

Sobrima es la profesional. Lentes redondos, boina trujillana y un canuto de chocolate a media tarde.
Sólo escribe con portaminas pentel 0.3 o lapiceros Lucas N°5. Nunca con teclado.

No hay nadie más portentosa que ella, terror gamulán de los pasillos en cualquier academia de fines de los noventas, nadie le ganaba, nadie le ganaría.
Recitaba con comas cada definición de diccionario y hasta concluía si era acertada, desde el punto de vista semántico, lógico y filosófico. Pero no sólo criticaba, lo que más amaba del mundo era la literatura romántica. Por ejemplo un día leyó Corazón, e hizo un estudio de ocho volúmenes acotando cada giro, paráfrasis e intención de esa novela juvenil. Y le salió tan bonito y profundo que hasta hicieron una película de su ensayo.

Tú crees que la Hildebrandt o el Marco Aurelio son basuras. ¡Oh Sobrima bailaba en endecasílabos con la inteligencia verbal de ambos juntos! Nunca le hicieron estudio de su inteligencia, pero ella podía hacer de la tuya un juicio categórico con la primera palabra que le decías. Según su juicio soy un infantilista con inteligencia moderada baja.
Si eras escritor, bastaba leer la primera línea de tu arte y ella concluía con certeza providencial sí tenías futuro o no. Nunca se ha equivocado hasta lo que sé. Si Sobrima llega a la segunda línea, ten por seguro que estas camino al Nobel. Y si osabas retarla, ella se regodeaba en verte sufrir entre galimatías y retrueques imposibilísimos: tu lengua entraba en apoplejía, tu garganta sufría epilepsia, y el ligamento carpiano de tu mano junto con tus dedos iban de paseo al infierno... mientras ella proseguía dándote la espalda diciendo "chau, chau, equistome apocospático". Sólo Hades y ella saben que significa ese epíteto.

El día que la conocí fue un día importante para la lengua, porque justo ese día tras mucha elucubración, halló el futuro pluscuamperfecto condicional del verbo revenir. Lo escribió frente a mis propios ojos en la última hoja de su cuaderno Jean Book. Y a los días la noticia llegó a la RAE, hubo irritación, mudez y baraúnda por tamaña intrusión. ¡Cómo una jovencita de 18, hurgaba entre las conjunciones prohibidas desde la gramática de Nebrija!
Se limpio la mugre de las uñas con lo que le dijeron.

Sí, me gustaba andar a su sombra, pensaba que algo de su genialidad podía chorrearme, pero nada, nunca pasó. Ingresó a la universidad, como era de esperar, sobresaliente y con beca, pero antes de que pasará esto tuvo sólo un revés falaz, y con la persona más idiota de todas. Dos semanas después de conocerla, conoció al Mosca y él le mostró su natural estupidez.
El diálogo no lo presencié pero por lo que he podido reconstruir fue el siguiente:

Sobrima: eres muy tonto para tu edad.
Mosca: ¡y qué! Tú eres muy inteligente cómo para presentarte a mi mamá.
Sobrima: que ridículo; con complejo de Edipo, además.
Mosca: cuál crees que sea la palabra más bonita del mundo
Sobrima: no lo podría asegurar, el gusto es algo...
Mosca: bah, sabes tanto pero desconocer algo tan básico, la verdad en vez de hablar contigo, mejor leo un diccionario.

Sobrima se quedó callada. Como nunca, sólo empujó al Mosca en su salida, por días no dijo nada. La siguiente vez que vio al Mosca le sonrió. Él se limpiaba en su pantalón, los mocos que se había sacado de la nariz.