31/5/26

Bosque sueño

Se cuenta por ahí, de forma errada, que el pictograma chino para soñar, es un bosque que florece cuando la luna se alza.
poético, libre, pero no es real. 
Lo que de verdad dicen los caracteres chinos 梦 (o 夢 en tradicional)
es
una persona acostada sobre una cama, 
con los ojos cerrados 
y una línea superior que originalmente representaba 
una corona o el símbolo de un espíritu.

Pero el arte, tiene una forma única de conectar como oráculo, porque cuando el futuro parece difuso uno acude con los artistas para alcanzar la posibilidad de emanar caminos que conduzcan ante los riesgos y la incertidumbre.

y cuando la luna empieza a brillar, como la de esta noche de luna llena, se alza sobre los bosques, dunas y océanos, mientras las olas y ríos susurran con los vientos su luz argenta, llega entonces el momento para descansar.

así, una persona que cierra los ojos, para desaparecer su conciencia vigilante por unas horas, inicia un viaje que necesita brújula. 
Sobre senderos asentados bajo mis pies que andan para adelante, necesito la compañía de la luna para orientarme dentro del bosque frondoso de mis sueños. Porque un árbol es un árbol y madera, dos árboles forman un parque, pero tres árboles son un bosque profundo 森林 (la palabra para bosque en chino se conforma por la suma de tres caracteres del árbol 木).
Y esto también va cierto para el firmamento, porque los fenómenos más amplios y bellos, son sumatorias.
Desde muy antiguos días, se dice que la luna (月, yuè) y sol 日 (rì) se conectaban porque para explicarlos se le dibujaba un rayo de luz al interior de la luna

El conjunto del cosmos, es la suma de unidades.
Los sueños son la suma de lo real y el arte.
Y por eso uno cierra los ojos para alcanzar a ver la luna elevándose por el bosque.

29/5/26

puesta de sol

Una mariposa una tarde soñó que era humana.
Ese jardín dejó de ser su hogar, sus alas eran manos y pies, y tenía caderas, pechos y ombligo.
En ese estado, la mariposa supo que la identidad no era fija, que el movimiento de sus alas podían dibujar y esculpir, ya no solo aire, sino también con papel y arcilla.
La mariposa, que solo había dicho de sí, soy hedonista, empezó a fundar una epistemología de la incertidumbre.
Los límites no existían.
Es solo una palabra para encerrar la seguridad en jaulas de evasión y miedo.
Y disueltas las barreras entre objeto y sujeto, la realidad se hizo un flujo de transformación.
Como humana, la mariposa, soñó que era una supernova. 
Pero era parte de una supernova de chicas, un trio de adolescentes chilenas, cantando a malas amigas y amores pop, y con eso la música se volvió una nueva divinidad.
Para crear realidad de significados, para crear mapas con los deseos y los pensamientos. En conciertos, y cassettes que adolescentes de secundaria grabarían para memorizar y cantar.
Y como una supernova pop, soñó nuevamente que era mariposa. 
Pero en este nuevo estado, su deseo se volvió protección, que temprano con las luces de la mañana irradiaba una responsabilidad sobre sus actos y palabras.
Establecía entonces, como mariposa, una comunión con el caos y la mortalidad. Ahora buscaba el placer interior, que le daba la experiencia de haber sido muchas, con muchos sueños.
Y por tanto un universo contenido entre alas de mariposa.