Se cuenta por ahí, de forma errada, que el pictograma chino para soñar, es un bosque que florece cuando la luna se alza.
poético, libre, pero no es real.
poético, libre, pero no es real.
Lo que de verdad dicen los caracteres chinos 梦 (o 夢 en tradicional)
es
una persona acostada sobre una cama,
con los ojos cerrados
y una línea superior que originalmente representaba
una corona o el símbolo de un espíritu.
Pero el arte, tiene una forma única de conectar como oráculo, porque cuando el futuro parece difuso uno acude con los artistas para alcanzar la posibilidad de emanar caminos que conduzcan ante los riesgos y la incertidumbre.
y cuando la luna empieza a brillar, como la de esta noche de luna llena, se alza sobre los bosques, dunas y océanos, mientras las olas y ríos susurran con los vientos su luz argenta, llega entonces el momento para descansar.
así, una persona que cierra los ojos, para desaparecer su conciencia vigilante por unas horas, inicia un viaje que necesita brújula.
Sobre senderos asentados bajo mis pies que andan para adelante, necesito la compañía de la luna para orientarme dentro del bosque frondoso de mis sueños. Porque un árbol es un árbol y madera, dos árboles forman un parque, pero tres árboles son un bosque profundo 森林 (la palabra para bosque en chino se conforma por la suma de tres caracteres del árbol 木).
Y esto también va cierto para el firmamento, porque los fenómenos más amplios y bellos, son sumatorias.
Desde muy antiguos días, se dice que la luna (月, yuè) y sol 日 (rì) se conectaban porque para explicarlos se le dibujaba un rayo de luz al interior de la luna
El conjunto del cosmos, es la suma de unidades.
Los sueños son la suma de lo real y el arte.
Y por eso uno cierra los ojos para alcanzar a ver la luna elevándose por el bosque.