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5/1/26

esta parte se llama felicidad

 Se amable con los perritos de la calle. Ellas y ellos no tienen a nadie 💔

31/5/24

Cramp

I'll tell you what happened to me: I swam a lot, two hours, four kilometers, with strength and without stopping. It was a relief. When I was about to finish my last km, something ugly happened to me. I already felt the fatigue, but I ignored it, and I paid for it. In the middle of the pool, I got a very intense cramp. on both legs, foot and calves, with a whiplash. 

I stayed there, and I had to ask the lifeguard for help. But I remembered two things: I know how to dive, and I know how to swim.

Then, I accepted that I was going to sink because of my paralyzed legs, and I took a deep breath and sank as if diving. and down there, I waited a couple of minutes in the silence and calm blue until I could regain some strength in my legs, and I surfaced towards the buoys line and approached in breaststroke to the starting edge. and there I waited for that muscle whiplash to pass me.

I tell you GF, because I think it was a lesson. Maybe it comes from my mom. Life is like that, like today and before. It will cramp me, paralyze me, and make me sink. But thanks to you, I have skills (like knowing how to dive or swim), and I must be calm, because in tranquility, I will survive and come out eventually. like I did today.

Tonight I am sad, very sad; there is also anger and even shame. but it is part of the process. Right now, I have the pain in my legs because it is one of those cramps that leave you feeling for several hours. but I have been able to finish swimming, walking, bathing, wrapping up, etc., so the pain is part of the game. We knew what could happen for her. and it happened.

GF: Aquí, noto que surge mucha admiración hacia tu fortaleza y estoy muy orgullosa como navegas en estos mares. Gracias por eso.

1/1/24

Ahora



Estar en el aeropuerto el primero de enero es peculiar, las calles han estado libres al recorrerlas, el silencio de una mañana pausada del ritmo capitalista con trinos de pájaros en los árboles. Sumados a mi anhelo de huida porque la desazón me mueve lejos de esta ciudad, algo se siente que no cuaja en mi bienestar por lo que quiero buscar un amplio horizonte. Le dije a V. por textos digitales que me alegra ver su foto de un luminoso horizonte para que las estrellas vayan de su lado. Ella responde con cariño y amistad agradable. Y me recuerda que espera le pase pronto una canción.

Hay tantos recuerdos, hay tantas promesas entre los que caminamos en estos pasillos a la espera de abordar. El tiempo está a mi favor, vine temprano y puedo sentarme a escribir y saludar. Y con los sueños y la vida cerquita al cielo, uno reflexiona sobre el camino del amor, ese camino que lleva a que uno se vuelva loco de amor y haga locuras cargadas de mucha estupidez, ciega emoción, nulo tino, extensos textos y harta vulnerabilidad. Luego solo queda cargar con la culpa y la vergüenza, al ver las crueles consecuencias cuando te arriesgas y pierdes, porque era la persona equivocada ya que su locura es de otra, no por ti. 

Tanto tiempo ya pasó de eso, casi dos años. Hoy es un vistazo sónico, como el eco de un pirotécnico de fin de año, muchas horas después de medianoche. Y que intento decirlo para soltarlo y con esto recuperar de vuelta mi energía. Es momento.

Ya estoy despierto, ya vivo. Ya he transitado un camino de sanación muy duro, como para con calma recitar ahorita este mantra de deseos:

Deseo que estés bien
Deseo que estés feliz y en paz
Deseo que estés acompañada y segura
Deseo que tengas tu vida con amor.


Lo digo para ella al pasado, para mí al presente, para todos al futuro. El mejor tiempo está sincronizado con sonreír al momento ahora.

ANNV NOVM FAVSTVM FELICEM MIHI / feliz año nuevo para mí /.

5/6/21

Calcada calcetía

El calor humano tiene muchas capas, la primera está en el cauce de la sangre, luego vienen los vasos, sobre ellos el músculo, por encima la epidermis, los vellos y finalmente el capullo de nuestro planeta. En la bomba circadiana sobre la que construimos nuestra experiencia, el calor es una base desconocida.

Se dice que mientras más rápido vayan nuestras moléculas, más elevado es el ritmo y las posibilidades del entendimiento. Procedimentalmente salimos del movimiento de nuestros elementos mayores: carbono, oxígeno, nitrógeno, hidrógeno, fósforo, calcio y muchos más minoritarios como potasio, azufre, sodio, cloro, magnesio y hierro. Y varios más. Y de estos movimiento es el horno para que la pasión se exhale y la brisa de otoño se inhale. Nuestra sangre no tiene fiebre, nuestro pulso discurre en un cómodo treintaisiete centígrado. Curioso que SEIS grados sean la corta línea que nos separa de la extinción. Se dice, también, que ningún humano puede sobrevivir una temperatura corporal de cuarentaitres grados.

Seis grados para vivir en el tiempo y el espacio del multiverso, en un solo amor y una deidad compasiva. Somos religión en la política y economía en nuestra psicología. Bajo los compases de la moral y el lenguaje. Como milagros para ser vistos y tocados. Sueños prontos en el océano.

Cambiamos del calor en el curso de nuestros movimientos. A merced de las emociones y esas presunciones que hacemos en pensamientos del pasado como miedos y del futuro como ansiedad. Acaso, ¿no cansa este expectación? Creemos como procesos. Hablamos en acciones.

Y el calor, tarde y temprano, nos entrecoge. Cuando vemos que el chasquido de la libertad, que creemos conquistada, solo es una esfera de jabón, pompa ligera que vuela para desaparecer.

Al calor de despertar también me dijeron hoy, que cuando pasa algo malo solo quedan tres caminos: te define, te destruye o te endurece. Parecía una sofoco medio apocalíptico. Pero entiendo el punto, muy pronto está la posibilidad de que una criminal heredera de papá nos gobierne, y muchos le entreguen ese poder quizá más por racismo y clasismo, que otra condición del materialismo histórico. Yo tengo fe que eso no pasará, pero también tengo la fe de que eso no debe percudirme ni enfriarme. A final de domingo, soy una millonésima parte. Y la mayoría dará poder.

Veo la luz brillante del sol, siento el calor del sol, siento el calor de mi corazón, y proclamo que las cosas malas tienen un final. Si lo peor pasa, es echarme a andar en medio de un país en deshonor y roto en discriminación.

Hay muchas capas para el calor, también para el honor. Naturalmente, ser fuerte y definirme, es la mejor forma de honrar a quienes me precedieron. Con fe, tras los muros, no asesinarán mi ilusión. Al revés, tendrá más calor y brillo de sol.

27/2/21

Diecinueve 79

La respiración es un atributo tan inmanente que hay poca atención a su necesidad. Es como la cualidad interior más general de tu ser, y que sin embargo puede ser esquiva con mucha facilidad.  Así fue como me hube postrado en experiencia carnal, bajo el sol de enero transitando a febrero, recibiendo la brisa veraniega y contando mi frecuencia respiratoria en un minuto. Al unísono del parpadeo en un oxímetro que botaba un número que no debía bajar de 95.

Sabía que me iba a tocar pero otra cosa es vivirlo. Cuidar por dos semanas a una señora que amo en extenso, no tendría otra repercusión. A pesar del inicial resultado que yo daba negativo cuando ella enfermó; solo fue una prórroga. Pero agradezco ese orden propicio, fui fuerte para atender los setentaisiete años cargados por la venerable mujer de ojos claros que me vio nacer. Luego debí ser fuerte para mantener ese regalo vital que me dio.

Enfermarse de Covid es una enfermedad que en su estado moderado a grave se vuelve una enfermedad de la respiración. La respiración que nos permite potencia para levantar la barra de 80kg en una sentadilla, la respiración que se intercala muy hondo cuando estas en la labor de parto para que tu hija venga a respirar también, la respiración que viene cuando lloras extensamente y entre mocos se hipa el ritmo de tus inhalaciones, la respiración cuando nadas en estilo libre y tomas bocanadas para tener control de la velocidad de tu esfuerzo, la respiración cuando estas besando desnuda a tu pareja y el placer recorre la piel de gallina de tu admirable excitación. Y muchos verbos más.

Y con un timo la vitalidad se une tan intensa a la respiración, que solo te empuja a tener aplomo tonto y paciencia ladrando. Las horas temporales horadan el pecho hasta llegar al espinazo porque sientes un fuego en cada extremo del lugar donde deberían residir las alas de nuestra historia angelical. Lo entiendes, cabeza, pulmón y piernas son eslabones para llegar a tu cama y persistir respirando, porque o eres una cadena de hierro o eras un cometa de seda.

El aire a nuestros pulmones, el aire que nos controla al intervalo de entrar y salir de tus vías. Respiración honda. Respiración chiquita. Respiración rápida. Respiración lenta. Respirar te lleva a otros estados de conciencia, pues el verbo respirar es centro y el todo. Con objetividad materialista, llegas a tocar caminos amarillos y escuchar los arcoíris de Venus en ti; en serio, generamos cosas y estados en el parénquima cerebral: 

nos calmamos y nos activamos, 
nos ofuscamos y nos sentimos. 

Y me puedo olvidar de mí al entrar en el laberinto del ritmo aeróbico, entre sangre y gas. Como dice la biología la respiración del bebé, tras cortar la unión umbilical, es la primera acción autónoma de todo humano. Y al momento de morir, el termino de tu respiración es de las últimas acciones de tu individualidad. 

Somos seres contenidos entre dos respiraciones fundamentales.

Y en la soledad dibujada al estar enfermo, recuerdas el pasado y también el futuro. Porque estás adelantándote en el tiempo, si logras regresar a la salud. Tomas con voluntad el camino de tus acciones venideras para construir lo que recordarás que aún no haces. Pero sabes que quieres y puedes.

Entonces vuelves a respirar, con mucha obstinación, y luego espiras fuego , tierra y agua. Convertido bajo mantos de aire, eres carne de cuatro elementos nadando con éter, en lianas de telarañas y tablas despintadas de remordimiento. Caes de cabeza.

Paras, te dices, me digo: oh consciencia, eres adecuada para mí, quedémonos porque falta todavía. Y sonríes, tosiendo claro está. Sueños de mares, marea de mentes, mentas en luz, luzeas en amor.

29/11/19

Lo que nunca

He vivido; lo he soñado.
Pero cómo se puede expulsar una costumbre que solo funciona porque es débil para sostenerte en engaños.
Quiero experiencias. O lágrimas. O risas. O silencios. O coger fuera de la tierra.

Mi cabeza por nada
Mi movimiento por "e-motion"
Motriz es la vida y mis actitudes, al menos lo que reconocí que fue parte de mi manejo para salvarme del sufrimiento. Gran protector.
Porque en realidad, solo he creado más estancamiento e inactividad. Y eso es sufrir pero para un narcisista vulnerable que no se expone.
Donde lo posible son regateos y exigencias vanas.

Me he sido infiel, quizá por lo largo de la vida. Pero ya reconozco la integridad y la fidelidad a lo que es mi cielo, mis rezos y mi corazón.
Aunque no he sido mi peor enemigo, lo he buscado. Y he de sentar el perdón y la culpa por el pasado.
Deseo. Si son alcanzables.
Cambios. Si son reales.
Creo que la vibra negativa que me he creado ha sido como una profecía auto cumplida; donde mezclo deseos, mis recuerdos y las interpretaciones que hago de otros. Todo como sueños llenos de altas dosis de fantasías que nunca serán reales.

Hoy, he dicho basta. Hoy me importa el cambio y las acciones con sentido. Buscando un norte, que pueda saber mio, lleno del riesgo de sentir y pensar luego.
Hoy busco un sueño vívido. Donde el movimiento de mi cuerpo y la resolución de mi palabra, lleven a metas, objetivos.

Bajo la vía láctea, hay muchas estrellas y constelaciones. También muchas historias por vivir. Noche, a día, de todas las formas posibles me repito esta idea:
"Si me das, te lo agradezco. Si no me das, te comprendo"

31/5/19

De las edades de un proceso

El duelo te embarga
abraza y susurra
y por las noches hasta puede asustarte.
Como te acoge de muchas maneras, tantas como puedes darte un baño o comer de un plato de almuerzo caliente; tiene un mismo sentido. En todas sus facetas tributa a reconocer la unión con la ausencia y el vacío que se desencarna en adelante. 
Que sí se podrá mitigar o convivir con el tiempo, pero ahí estará siempre.

Escuché de un amigo conocido, que la pérdida y lidiar con la ausencia de tu padre, trata siempre con entender que él ya no existe o está por su cuenta en la vida, sino que desde ese aciago día empieza y vive dentro tuyo para estar contigo. Es como un proceso de anti-nacimiento.
lo que me pone a pensar; si naces: sales a la vida, cuando mueres pasas a estar dentro de los corazones de los que te amaron.
Y esa es la mejor respuesta para qué pasa luego de la muerte... ... ... ...  los que te aman empezarán a extrañarte.

Hay pena y tristeza, pero también continuan las labores diarias y en el trajin puedes parecer normal y fuerte. Lo crudo viene en la soledad y las noches. Aquí el ritmo de la rutina y deberes cesa, y te encuentras ante el duelo en toda su oscura extensión.

Hay un vacío sabes, un vacío que quizá quieras llenar con drogas, alcohol, sexo, compras, comer, ejercicio... o cualquier cosa que me dé estabilidad por medio de la desconexión.
Puedes tomar ese camino, y para algunos será más saludable, para otros será mucho más tóxico. Es en esencia una resbaladera que tomarás basado en tus experiencias y tus adicciones; en mi caso fue el comer o dormir.
Porque algo que también me da y me dio, es el desgano por hacer cualquier cosa fuera de lo elemental-correcto de mi trabajo. Solo buscas nada más. No quieres ver a nadie, no quieres hacer nada, solo dormir y estar en casa. Como si mi cuerpo físico y emocional, además de con el frio, quisiera tener una cese de afuera con el sueño, la inacción y la soledad.
Sobre todo es no hacer las cosas, la procastrinación se eleva, y el patear todo lo posible se vuelve un modo de conducta. Limpieza, orden, planeamiento, comunicación se vuelven tareas que mejor coloco para luego.
Eh. Igual las retomo y cumplo, con mucha voluntad y responsabilidad; pero porque soy yo quién debe cuidar y velar por mí para mantener mi orden mental. Pero en el fondo no deseo ni eso hacer.
Mis actividades extras cesaron, aquellas que no fueran trabajo. Y tampoco es que me entusiasme hacer más trabajo del que he sido contratado. Cumplir y resolver efectivamente de lunes a viernes mi chamba, para fines de semana simplemente hibernar, o pasar con mi mamá la mayor parte del tiempo. Acompañándonos con un amor lo mejor que podamos este duelo ausencia.

Hay también en mi caso un agudo estrés y tensión, como que las cargas y heridas viejas se empapan de pena y por eso flotan a la superficie. De pronto no quieres molestar a nadie querido, ni que se enojen contigo y si hay una posibilidad de hacer algo que hiera o incomode a alguien de tu familia o querido; me lleno de ansiedad y agudo estrés por las consecuencias y lo que puedes producir eso. Me tomo muy en serio y casi no hay relajo. No quiero que nadie sufra o se moleste por algo que haga.
Mis herramientas de mindfullness y pnl, apenas y pueden lidiar con el estres, porque hay un quiebre interno que toma de apellido el duelo. Pero es un caos oscuro.

En contraparte existe un desfogue de este pantano, y este es la ira. Es esporádico, solo en días determinados, que mucha gente extraña y anónima me llene de enfado y quiera hasta pelear. He contenido mucho mis ganas de pelearme con extraños, de golpear a idiotas o responder mal a taradas. Pero cuesta. Hay una ira, que en estos funestos días busca explotar y hacer daño a otros. Ha aparecido en mí, el temor de que un día voy a hacer una estupidez, sin mucha provocación explotaré nuclearmente con alguien inocente y sin mayor razón que el momento y lugar equivocado. 

Por eso, creo que mi cuerpo sabiamente busca hibernar y desconectarme de todos.

He aprendido también muchas cosas, la gratitud y la unión mayor con mis hermanos y mi mamá. Cierta tolerancia ha aparecido y una consciencia extra sensitiva de mi entorno. Como que sonidos, colores. sabores, olores y aires me suceden mas intensos. Hay cierta risa y ciertos recuerdos amables, personas del pasado que rememoro con mucho cariño. Una oleada de búsqueda de bienestar. cierta calma y paz, también mucha humildad ante lo que sucede y determina la vida y el destino.
No tengo nada más que aceptar el destino de mi papá y los designios de Dios, ha sido desde el día cero una consigna. Sin rencores o reproches, aprendo día a día el poder de sobrellevar y hablar con Dios y ser gratos por todo lo que es tu presente, mi hoy.
Pero lo positivo es algo que da para desarrollar con mas detalle luego.

Estas edades confluyen muchas subidas y bajadas, pero ya pasó un mes. 

Mayo 2019, mes de mi corazón roto.
agridulce pensamiento elevado de oraciones
mariposa de mis locuras, 
que me hacen mente
y que me hacen doble en el ahora

Lo que viene sigue en la misma sintonía, buscando en la música para mi alma, el huayno único y especial que mi padre canta y baila en un lugar insospechado antes.
¿Donde está mi papá?
Pues está en mí, 
Y sí, ha sido común repetirme mi nombre muchas veces en noches oscuras o días trajinados. Aquí yo, soy la nave de dos desde hoy hasta que me toqué ser un anillo de fuego y polvo.

9/5/19

Culto de la diferencia religiosa

Han pasado 3 semanas desde jueves santo, el último día que mi papá estuvo en su casa, en su cama, y que le dijo a mamá voy a descansar un rato luego de tomar desayuno. Era lo que era su vida hasta entonces. 

Ese tiempo señalado que puede parecer breve y contenido en un número mágico, para el término de la existencia de mi padre ha sido gravitante porque contiene en sus extremos: un estado de inconsciencia, un hospital, la estadía inopinada, sus diagnósticos y pedidos de salir, el desconsolador cierre de su vida, el velorio, entierro, el llanto y la continuación de la vida de sus deudos. 
Es duro el piso de estas palabras y mi primera vez donde el peso del vacío escapa a todo lenguaje y sentimiento.
Hace una semana lo cremábamos, además que el calendario marca los 9 días lejos de nuestra existencia en este plano físico, mundo de ilusiones y sentidos. Es muy extraña la melodía de mis emociones ante tales números.

Vuela pensamiento andando; que coge al vuelo tristeza oscura.

En lo particular mi duelo pasa de la pena del vacío de no verlo o escucharlo, la cólera de su partida tan súbita y las acciones que la condujeron, el agradecimiento por su vida y enseñanzas, la conexión con lo que sé de su memoria, la esperanza de una transformación interna por mis decisiones y lecciones para asumir y conducirme en su ejemplo y fortaleza.
Pero es muy desconcertante sentirlo lejos y sentir que nada vuelve a ser lo mismo. Pensarlo en recuerdos como única forma de esperanza.
Pero también siento una tranquilidad porque salió de este valle de lágrimas; y en calma y paz nada puede afectarlo, ya está lejos de nosotros y a salvo de locuras y pesares.

Creerte papá, tranquilo sin cambio en tu eternidad.
 
Pero la vida lo necesitaba, yo lo necesito. Un conflicto de nula solución, porque lo partido y hecho es irreversible. Una flecha lanzada en una noche de otoño.

Tu historia es la historia auténtica que empuja mi fe y acción

El aire corre por esta tarde de sol apenas calentando, la vida continua para todos, incluso para este hijo deudo. Mi aflicción parece presa del tiempo y combatida por tu sonrisa y canciones cantadas. Esta noche es nueva y seré nuevo, otra vez, ante tu partida.

30/4/19

Mario

A las 23:45 horas de este día martes mi papá falleció.
En el sentimiento abrumador de la congoja, aparecen como preguntas:
qué pude haber hecho yo de diferente
qué pudieron hacer los médicos
qué pudo hacer él.
Hace poco confesó que quería descansar y estar tranquilo.
Su paz y alma están ya en otro plano y con Dios.
Abril parte y también mi valiente papá.
Nos volveremos a ver por ti y por mí en un cielo del que ya haremos recuerdos futuros.

18/4/19

Pequeño viaje del ánimo

El estilo preciso para afrontar una enfermedad tiene que ver mucho con la disposición de tu historia.
Una historia que puede hacerte fuerte, una historia que puede prepararte para los embates de un hospital, una historia que te condenará a mas problemas adentro o una historia que te empujará a caer en manos de patógenos.
Hoy al ver que empieza la íntima travesía de una situación crítica: enfermedad, signos vitales, cuidados intensivos para aquel hombre tan contradictorio y querido. Todo de nuevo empuja esta superficie de vida, como el océano bullendo de dudas y temores, y lanzando al ritmo de cada ola: ¿saldremos incolumes al final de esta tempestad?, ¿llegaremos a buen puerto?, ¿seremos todos los que la empezamos?
Hoy al enterarme en la hora del almuerzo que lo temido ya se hizo carne y presentó sus cartas, una misiva que tenía las rojas letras: shock e inconsciencia. Lo vi, fui el primero que notó esta comunicación y actué con calma, con tranquilidad. Lo abracé, lo miré, y acepto que mientras lo llevaba al auto tenía ese presentimiento funesto. Pero en general buscaba no sentir bien el largo peso de este estado de calamidad. 
Ya con el paso de las horas hay en mi conciencia bastante resquebrajo y pensamientos aciagos. Sí hay miedo, sí hay poca claridad, y sí parece que lo más temido hará su presencia. El peso de que el tiempo ya no alcanza y, las culpas y remordimientos parecen ser los cantos más filosos que se escuchan.
Entonces.
Qué consideración se puede tener más que solicitar una sonrisa y empezar a rezar.  Será la voluntad de ÉL, mi señor, aquí en la tierra como en el cielo, quien lo decida.
Es jueves santo y las nubes de tormenta arrecian esta historia. Noche temible, pero ¿quién soy?, solo un testigo e hijo de mi padre, a merced de los destinos que debo respetar.