La ponja del mal usa el color azul, casi seguro, recomendada por estas dos razones:
I) Desde el punto de vista estético y de protocolo, el fondo azul es uno de los mejores lienzos cromáticos para que resalte la banda presidencial bicolor (rojo y blanco) y sus bordados en hilos de oro.
II) Un vestido azul el día de la proclamación presidencial en el Perú simboliza principalmente estabilidad, autoridad, seriedad y un llamado a la calma institucional.
Peeeeeeeeero no le han dicho esto, porque los que la rodean son ignorantes igual que ella, e insuflados con las mieles del poder:
En el misticismo, el azul es el color de la Verdad Absoluta. Un efecto bumerán ocurre porque este color no tolera la mentira. Si ella como mandataria asume el poder prometiendo honestidad mientras planea pactos bajo la mesa o actos corruptos, la energía del azul actuará como un reactivo que acelerará la luz sobre las sombras. Las traiciones se filtrarán más rápido, los secretos de Estado saldrán a la luz de manera inexplicable y los escándalos estallarán con una fuerza destructiva superior a la normal.
Al evocar el azul, la nueva gobernante se sintoniza con la energía de la Justicia Implacable. Si ella como presidente comete abusos de poder o autoritarismo bajo este color que la inaugura, la Ley del Karma le devolverá exactamente la misma rigidez. La historia política y su simbología muestran que aquellas que buscan blindarse con el azul de manera tiránica, terminarán siendo juzgados, traicionados por su propio entorno o destituidos bajo procesos implacables y fríos.
El azul es el color más frío del espectro. Espiritualmente, es un bumerán psicológico y esotérico para ella como gobernante, porque como buscará tanta protección y control, terminará pronto congelando su conexión con el pueblo tan veleidoso peruano, y sobre todo, machista. El escudo del azul se convierte en una muralla de aislamiento. La presidente deja de sentir las necesidades de la calle, nunca lo ha hecho la verdad pues solo ha velado por su beneficio, y la ciudadanía la empieza a percibir como una líder de piedra, distante, soberbia y sin alma. Este divorcio energético suele ser el inicio del colapso de su legitimidad.
En el misticismo, vestirse de azul el primer día de tu gobierno es un pacto con el rigor y la verdad. Si ella como gobernante fuera genuina, el color la protegería. Pero no es así, porque su ascenso al poder está manchado de deudas kármicas, falsedades, traiciones y muertes, entonces el azul actuará como un imán cosmológico que atraerá su propia caída de la forma más fría y calculadora posible. 🙏🙌
¡Qué tu caída sea pronto y estruendosa, mujer de veneno!


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