10/7/14

punto debil

Y esta mañana al planchar supe que una camisa blanca rayada en líneas muy delgadas de azul, me marea cuando la plancho. Acabo con las arrugas, paso caliente el metal, y el suave algodón queda liso e impecable; pero mis ojos en la operación entran en un trance sin horizonte, y la forma de profundidad y percepción que registro se va, se encoge y yira yira, yira. 
Es la debilidad que muchos de mis enemigos esperarían conocer: yo caigo si plancho mi camisa de líneas delgadas azules.
Espero guardes silencio de este secreto, y tengas una almohada cerca por si mi fortaleza termina esfumándose también y llego cerca, más cerca del centro del planeta con mi cabeza antes que mis pies. 
Me plancharé esa camisa, avisándote, no lo dudes por todo el resto de nuestras vidas.

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