8/10/18
Volcanes
Tiempo ha pasado que grandes amigos viajaron: El Mosca, Mazeta, Aviador, La Nana, Ada Gospel, Curro Elpalmo, incluso la pequeña Julie Galleta.
Millares de pensamientos rombo a sus mentes y ojos dispares durante estas lunas; amigos extrañados.
Sé que por cosas de estos destinos astrológicos pronto llegarán de nuevo a esta ciudad; no sé cuanto tiempo gozaré de su visita; ahora que uno se hace afuera, o adentro. En estas esquinas que visitarán, los vientos de abril han separado muchas cosas y abrazado a otras ideologías. Quilca ya dejó de ser lo era, se trasformó para lo que es hoy; y ES lo que ES. Demás los reclamos y las quejas.
Vida como baile y mundo como salón.
He aprendido amigos y amigas que EL AZAR y LA NECESIDAD son la miel de la vida y el pavimento de nuestros kilometros. Y sobre ellos nos movemos, felices los ocho.
Demostraciones intensas de que no hay porque parar. Paso a paso; tomamos de la vida riendas y ella toca nuestras mentes, para arrancarnos el corazón y hasta comernos a besos... oh soleados campos de flores.
Espero me inviten, que yo los invitaré muy cerca de mis manos y les tendré de regalo historias para sentirse bien.
Como inicio de este cariño completo, promesa dada al universo; escuché en estos últimos días: si los volcanes de la Tierra están despertando, también despertemos nuestro ser y la memoria de nuestras mañas y hechizos.
Despertemos, volcanes.
9/7/10
naranjas
Yoni: me gustaría tener el pelo naranja
Ada Gospel: hablas huevadas oe, ahorita te botan del trabajo por pelucón y quieres pintártelo de naranja.
Yoni: es que en serio, me gusta el naranja.
Ada Gospel: ya deja de hablar huevadas.
Yoni: es una vaina ser tan huevas como una árbol de cabeza.
Ada Gospel: o una abeja con sombrero
23/10/08
Viajar

Dos días atrás, una tarde nublada, y me siento en la Couster que tomé por la Av. Arequipa. Sucede de pronto un insistente dedo toqueteo en mi hombro izquierdo. Quién será. Qué querrá. Con las ganas que llevo. De pronto al voltear está ella. Ada Gospel sentada atrás mío con un libro de psicología y cagándose de risa. Como nunca antes en más de 6 años que nos conocemos. Primera vez que un micro es nuestro centro de encuentro, y eso que alguna vez pusimos en un trabajo de investigación la siguiente premisa maestra:
“El pasillo central de un micro es nuestro epicentro, el escenario de nuestro objeto de estudio”
Maestra porque según el catedrático definimos bien lo que estudiaríamos. Claro que no tiene nada que ver el susodicho lleve el mismo apellido que Ada Gospel, no es su viejo, ni tampoco su tío.
Le robé el asiento a una chica algo cachetona, de apariencia emo. Ada Gospel la detuvo cuando intentó sentarse a su lado, la chica no entendió creemos, pero cuando le dije intercambio, parece que no le quedó otra. Ada volvió a reírse, y creo que las orejas de la emo debieron sentirlo, ojalá no nos odie ni seamos causantes de una depresión más en este mundo tristón.
Trabajo
Ese fue el vínculo. Ella de una entrevista, yo de cobrar algo. E íbamos para el mismo destino también, la universidad que nos tuvo de alumnos. Más risas de coincidencia. Ella porque sigue una segunda carrera, yo porque ayudaría en la grabación de un piloto de TV. Conversamos acerca del trabajo, el que ella podría tener, y el que tuve un verano. De paso las coincidencias, cruzo los dedos. Y recordando.
El aeropuerto
Nunca cierra, abre para todos aunque tiene áreas restringidas últimamente. Es un rectángulo con dos pisos y paredes de vidrios oscurecidos. A las 7 am en verano el sol brillaba como una gran canica blanquecina a través del polarizado. Se sentía el calor de un viaje astronómico de luz. Y la bulla y el movimiento madrugador empujaban a seguir el mismo ritmo que tenía este lugar ajeno al tiempo. Todos los días son iguales, con la salvedad de que nunca pasa lo mismo, ni aterrizan ni despegan igual. El ruido del motor aéreo se vuelve un cómodo chirrío a medida que se suman días dentro. El cajón aeropuerto lleva voz de altoparlante primero en español y luego en inglés, aunque al principio no se le entiende por eso tiene una pantalla con letritas rojas colgada a mitad del hall central, donde se ven los subtítulos de lo que habla. Creo que es letra Courier, aunque mi memoria puede ser sesgada con las fuentes. ¿Mencioné que el aeropuerto tiene voz de mujer? Viene de la torre, ese edificio que sale perpendicular del rectángulo. Siempre me dio curiosidad pero nunca me animé a subir, tenía el pase de LAP para entrar a los espigones pero y si me preguntaban para qué quieres ir a la torre, debería haber mentido. Y las patas cortas no van bien en un lugar donde muchos están prontos a volar. Era el primer verano post 11 de septiembre. No sé como habrá sido antes, pero bajo este sol, caminaban muchos policías y pastores alemanes. La gente miraba desconfiada a los barbones pelucones, y me parece que una vez vi a Alejandro Guerrero por ahí, honestamente sí tenía el aspecto de un suicida bombardero. Debe ser trabajar la prensa para un broadcaster pendejo lo que le quita conciencia a tu alma. Seguimos mirando, hombres buenos y mujeres también. Otra mirada más. Mujeres crueles y hombres también. Es seguro que debo haberme cruzado con algún burrier en el baño, los ojos llevan inyectados el sueño del dinero fácil. Vamos yo también lo haría no lo niego, si tuviera más desesperación. Lo haría. Porque mi nombre no es peligro.
Lo último y lo primero que verás, la puerta del país es esta y nosotros trabajábamos para hacerla más activa y cosmopolita. Por eso siempre la gente que viaja o acompaña se viste bonito, dentro de sus cánones sacan las mejores fachas para este lugar con luz artificial o natural, pero siempre iluminado. La pasarela rectángulo también tiene flashes, los de las cámaras y fotos aquí y allá. Disculpe joven puede tomarnos unas fotos, claro cómo no. Y click, luz y sonrisas eternas en un recuadro digital. Los sábados entre las 11 pm y la 1am es un mitin de gente llegando o gente llorando para despedir a alguien, vi tantas lágrimas en el aeropuerto que creo que ya no puedo llorar cerca de un avión. Era el único del trabajo que hacía el turno de sábados de 7 noche a domingos 7 mañana. Personalidad atonal. Se suponía que debía tener alguien más apoyándome pero la tacañería del dueño me dejó solo. Y como ni era consciente del reto, sin problemas atendía solo una librería central con muchos libros y revistas para robar, y siempre me cuadró caja sin ningún hurto en mi turno. Concentración, teclear sin mirar el teclado, contar mentalmente el vuelto, reconocer rápido billetes, destreza para el POS y un espejo circular fueron las habilidades de esos sábados donde si fui solitario era porque todos los demás toneaban con música y trucos. La música del aeropuerto es la bulla del avión y la gente hablando en muchos idiomas, el truco de ahí es que cuando pasa la hora punta todo es silencio y la puerta del país está tranquila para recorrerla. Las tiendas del aeropuerto no tienen puertas pero yo igual las cree, hacía mis puertas con una cuerda que tenía colgado:
ya vuelvo
estoy en el baño
Y me perdía caminando por media hora esas madrugadas de sábado. Tampoco podía irme más tiempo. Algunos dormían en las sillas, un vuelo tardío llegaba y la gente desembarcaba. Las chicas del duty free invitaban café y reían. Pasaba ida y vuelta por el detector de metales, cada vez más confiado porque me fueron reconociendo. Eso si nadie nunca me paró a preguntarme porque caminaba por todos lados. Viéndolo en perspectiva, en la semana tampoco me iba mal, allí si tenía a mi fiel compañera cajera y yo era vendedor, y a las 3pm salía del aeropuerto libre hasta el día siguiente que entraba a las 7am. Y de verdad el tiempo en el aeropuerto vuela, quizá porque absolutamente todo lo que se vende allí es carísimo.
Una vez un europeo lanzó en el baño, un tipo le dijo oye no puedes hacer esto no estás en Holanda. El se metió al wáter a terminarse su huiro, riendo y hablando por su celular en alemán. Una vez cuando estaba sentado en el mirador con vista a la pista de Nacional, hoy desaparecido, apareció una chica con ojos enormes y se sentó a unas filas delante mío, parecía sentir todo con los ojos, olía escuchaba con la mirada. Y yo la notaba, no sé porque la presentía especial, luego llegó alguien más a acompañarla y le habló con señas y ella respondió igual. Entendí entonces, me gustaba una sordomuda. Con razón. Me quedé hasta que se fue. Me retrasé pero es la lección del rectángulo, aprendes si miras la pista y a quienes la miran.
Mi jefa no me regañó. Y lo reafirmo, lo mejor que tuve de ahí fue la gente con quien trabajé y conocí. Acabé un lunes de marzo, igual que mi jefa, ella se fue a Chicago, yo a estudiar. La historia de ella es aparte. Y ese último día en el aeropuerto me senté a tomar una botella de Fanta helada en el mirador de Nacional, ¡cómo se puede sentir el sabor de la niñez en naranja! Creo que adivinaba que cada vez que vuelva al aeropuerto me acordaría de ese verano, pues desde entonces no es puerta para mí, es un patio y un mirador.
21/9/08
La balada de Ada Gospel
13/9/08
sones
Mosca:¿Cómo bailo?
Julie Galleta: Mal, como si tuvieras un ataque. Tus caderas no se mueven y tus pies parecen pelearse.
Mosca: Tú crees que pueda aprender
Julie Galleta: ¡Qué gracioso! Tú bailando salsa, ¿qué nueva chica te gustará? Bueno no prometo nada, pero por lo menos me divertiré.
Y bueno ni que decir de la Nana, lo suyo nunca será la salsa, pero sí bailar New Wave mientras canta. Odia el perreo porque es huachafo. Su actual novio, gerente de una filial que nos adorna las esquinas por donde Vayas.... no baila sólo chupa y saca su tarjeta dorada para seguir chupando. Las pocas veces que lo vimos es serio, parco, es extranjero. Escucha canciones románticas, Ricardo Arjona, Montaner y esos. No parece usual un hombre que le gusten tanto las baladas monses. También es cierto que Julie Galleta y yo tenemos el afán de querer a José José. Como muchos en realidad, ¡Grande el Príncipe!. Silvia de Damus, bueno ella es un caso aparte, le gusta bailar de todo pero siempre chotea a sus galanes. ¿Será que ella baila sola?
Galán: todo bien. ¿te gustaría salir a bailar?
Silvia de Damus: ya, vamos
A mitad de camino cuando estaban por la pista
Silvia de Damus: sabes qué mejor bailamos otra canción, ¿ya?
Galán: ok
Lo gracioso es que creyó que el galán regresaría. Armó un debate de si fue o no fue chote. Ada Gospel, ella es bailadora estrella, criolla, salsa y ahorita tiene fiebre de cumbia, los pies le pican pues. Música, baile y fiesta. Silvia de Damus no es la única que rechaza galanes. Julie Galleta también lo hace, pero más divertido.
Galán2: ¿te gusta está canción?
Julie Galleta: claro que sí.
Galán2: ¿cómo te llamas preciosa?
Julie Galleta: Me llamo Estrellita.
Galán: de verdad.
Julie Galleta. Si y soy casada.
Galán2: No me engañes
(le pregunta al mosca porque está a su lado)
Mosca: Sí, sí se llama Estrellita y está casada con un oficial de la Marina.
Galán2: ah chu... sorry flaquita.
Tú, yo y mis discos, en los sábados.
5/9/08
pase al penal
Ada Gospel y Silvia de Damus hacían un documental sobre Tarata y tuvieron que ir a Canto Grande. Querían entrevistar a los condenados por el atentado que estaban en prisión. Solas llegaron, pues no se amilanaban y también porque ninguno de sus colegas las quiso acompañar tan lejos. Vestidas como reglamento manda, nada de piernas a la vista o colores rojo y negros; llegaron a la puerta y ahí nomás, fueron auscultadas por todas sus partes por si llevaban bombas o quetes de droga entre las copas del sostén o el elástico de sus calzones Mochita. Tal entrega para la labor por parte de los guardias, sin duda se debió a que universitarias jóvenes deben ir poco a Canto Grande, y cuando lo hacen pues es seguro que algo malo planean. Luego del palpeo llegaron al pabellón donde estaba uno de los implicados en el atentado, llamémosle Camarada Uno. Para empezar, Uno, dijo que no era camarada y que si estaba ahí era por cuestiones políticas. Pero si su nombre aparece en la investigación. Nones; esa es la cuestión política. Pero si está aquí en prisión. Bueno eso es circunstancial, Uds. también están aquí y no son camaradas, ¿Oh si? Finalmente, Uno con tantos giros como trompo no dijo nada valioso para el documental, a pesar del juicio o su condena. Pero amablemente informó que otro camarada, el camarada Dos, un nombre que tuvo gran peso en las investigaciones del atentado, ya no estaba encerrado ahí, sino en otro penal de máxima seguridad. Gran fiasco: por quién realmente fueron, había sido transferido. Al salir ambas se preguntaban si habría palpeo de salida también.
Cartas al jefe del INPE, con el logo y respaldo de su Universidad. Llamadas a un secretario del Ministro del Interior. Otras llamadas a la secretaria del Jefe del INPE, esos fueron algunos de los trámites que Ada Gospel y Silvia de Damus hicieron, pues a ese otro penal si que era díficil de entrar. Por un contacto inicial con el director de ese penal e indirectamente con Camarada Dos, podrían hacer la entrevista, pero debía haber una autorización de muy arriba. ¿Qué tan arriba?, bueno no se descartó invitarle un whisky a algún familiar de Toledo, por si acaso----- ¿Dónde estabas cuando se te necesitaba Chantal Toledo, en vez de hacer la finta qué estudiabas en letras?---------. A la vez, vieron una alternativa en su plan de buscar la versión de los terroristas. Ya que lo de Camarada Dos demoraba, ¿por qué no entrevistar a sus familiares?, que seguro no estaban en ese penal, ni en ningún otro. ¿Estarían en Lima? Y la respuesta fue afirmativa. Para gran suerte de ellas y su grupo, no tenían problema en dar una entrevista. Esta vez fueron acompañadas por Gonza Editor, al parecer el más caballero de sus colegas, porque los otros ni por asomo.
En el día y la hora pactados ya estaban esperando en la puerta de su casa. Momentos de espera. Al abrir la puerta los padres de Camarada Dos los recibieron con cortesía y con un vasito de Inca Kola empezaron la pre-entrevista en la sala. Todo normal, hablaron de Dos, de lo terrible del atentado, de cómo le malograron la vida a mucha gente, de las épocas de apagones y toque de queda. Y así calentando motores, no sé con precisión quién fue pero sospecho que fue Ada Gospel, se soltó la siguiente frase "Queremos saber de Dos porque es condenado por terrorismo" Y casi al instante de terminar las comillas, las caras de los padres de Dos cambiaron para llegar a la indignación. A viva voz enfatizaron que Dos no era ni terrorista, ni camarada, ni nada y que si estaba en ese penal, tan, pero tan difícil de entrar; era por cuestiones políticas, circunstanciales y nebulosas como son estas cuestiones.
Les quitaron las Inca Kolas y mientras defendían el honor de Dos, la madre sufrió algo como un soponcio, el padre un calentamiento de mejillas y optaron por botarlos. Mientras les abrían la puerta, un perro que estaba oculto en otro ambiente de la casa empezó a ladrar. Por la intensidad del ladrido Silvia de Damus supo que era algún chihuahua renegón, así que no corrían peligro de ser correteados por un Pitbull ofendido ante la palabra terrorífica T. Salieron siendo llamados burgueses instigadores, que cómo se les ocurría seguir dañando a su familia acusando a su hijo de esa forma. Aparentemente, hacerle caso a una condena judicial era fomentar las malas lenguas. Se cayó el plan alternativo y se continuó con conseguir a Dos en ese penal. Pero Dos también se desentendió y además ningún contacto con la familia Toledo apareció. No había otra cosa que hacer. Cuando empezaron las grabaciones del documental Tarata, Ada Gospel y Silvia de Damus ya habían decidido tener la versión de las víctimas, pues de verdad que era bien complicado hallar a los implicados en el atentado a pesar de estar condenados, en prisión, y tenerlos frente a ellas.

