27/12/19

Imperiali

Bajo la noche romana se puede percibir un suave olor a romero. No tengo apuro en ir, como es tarde y no hay destino, es la natural salvaguarda de un desconocido en una ciudad milenaria.

Poco a poco, entre risas y el paso de otros extranjeros veo las luces y vestigios de un orden antiguo, de un caos que se expandió y dejó solo ruinas. Son aforos, mercados, todos pertenecientes a un antiguo césar. Me sorprendo ante las columnas amplias y derrotadas y lo grande del espacio donde sus circunferencias son piezas caídas. 

Este es el temor del paso del tiempo que destruye y deja las cosas fragmentadas y echadas, sin mayor calculo que el caos de lo que ya nunca más será. 

Puedo atestiguar que la historia reciente dice que este paso imperial lo creo el Duce y poco le importó la historia, sólo quería una ancha avenida para que sus ejércitos desfilen entre el Coliseo y la Piaza Venecia. Pero también soy consciente que lo que quedó es un ancho camino para la nueva historia que se ha cargado vestigios pero también ha creado nuevos puentes entre tanto admirador y visita. 

La noche parece que fuera muy joven, en todo caso son las 8 apenas, pero se siente el peso del tiempo como si fuera ya medianoche. Creo que solo extraños deambulan a estas horas por acá. 

Solo estoy en una pista Milenaria, al pie de una efigie que por fin encontré. La veo, la imito, es del viejo emperador Augusto que observa en bronce como el final de una década se suma a su solemnidad.

Y yo, solo soy un espejo mal pulido. Pero hay un sentido en todo esto. 

14/12/19

Algo de humo

Sentí miedo, no respondía tu pregunta.
¿Qué me molestaba?
No encontraba una respuesta real. Tú decías que yo quería que fuéramos siameses.
No era eso.
Yo quería sentirme en dominio. Quería sentir aprecio. Ser pues un número 1.

En el fondo lo que me molestaba era confiar en ti, quererte, sentir la viva ilusión que por años dejé como sueños enterrados. No quería volver a ser debajo de ti. Saberme menos, porque no digo las palabras que puedan llegar a tu empatía. O mejor dicho a tu simpatía y que puedas comprenderme.

Y hoy, esta noche veía tu forma de ser, tan tuya, tan habitual, y que hoy aprendo que no debía juzgar, pero qué sentía propia de todas los inviernos que conocemos.Y me cansaba.
Bajo esa luz, solo puedo conceder que me toma tiempo entenderme. Saber qué me molesta y qué me da miedo.

Debo amar la forma como yo soy, debo dejar de apostar que hay algo exterior en los títulos que puedo creer y crear.  Debo dejar de existir en el exterior y en tu opinión.

Porque en el fondo, busco ser mejor en yo mismo. Eso me da paz.

29/11/19

Lo que nunca

He vivido; lo he soñado.
Pero cómo se puede expulsar una costumbre que solo funciona porque es débil para sostenerte en engaños.
Quiero experiencias. O lágrimas. O risas. O silencios. O coger fuera de la tierra.

Mi cabeza por nada
Mi movimiento por "e-motion"
Motriz es la vida y mis actitudes, al menos lo que reconocí que fue parte de mi manejo para salvarme del sufrimiento. Gran protector.
Porque en realidad, solo he creado más estancamiento e inactividad. Y eso es sufrir pero para un narcisista vulnerable que no se expone.
Donde lo posible son regateos y exigencias vanas.

Me he sido infiel, quizá por lo largo de la vida. Pero ya reconozco la integridad y la fidelidad a lo que es mi cielo, mis rezos y mi corazón.
Aunque no he sido mi peor enemigo, lo he buscado. Y he de sentar el perdón y la culpa por el pasado.
Deseo. Si son alcanzables.
Cambios. Si son reales.
Creo que la vibra negativa que me he creado ha sido como una profecía auto cumplida; donde mezclo deseos, mis recuerdos y las interpretaciones que hago de otros. Todo como sueños llenos de altas dosis de fantasías que nunca serán reales.

Hoy, he dicho basta. Hoy me importa el cambio y las acciones con sentido. Buscando un norte, que pueda saber mio, lleno del riesgo de sentir y pensar luego.
Hoy busco un sueño vívido. Donde el movimiento de mi cuerpo y la resolución de mi palabra, lleven a metas, objetivos.

Bajo la vía láctea, hay muchas estrellas y constelaciones. También muchas historias por vivir. Noche, a día, de todas las formas posibles me repito esta idea:
"Si me das, te lo agradezco. Si no me das, te comprendo"

1/10/19

Borrachera

Deseo vehemente de algo, por el algo es una posición donde mis pensamientos se cumplen, opero como el Dios de un lenguaje pueril que se materializa en imágenes. Ordeno, con autoridad los sentimientos y emociones de marionetas. Al son de mis necesidades básicas, para darme consuelo y compañía.

¿Esta ha sido una mala idea?

Y me sumerjo en este mundo, donde no hay sangre, ni músculos pero si efluvios de irrealidad actuada a mis sueños.
Cariño, que lindo es ver el mundo a tus pies erigido a tu honra.
Es para perderse, horas, minutos.
En donde las acciones de otros son llevadas a mi voluntad y causen un efecto extra.
Pero, ¿cuál es el efecto?

En sencillo, el combustible de esta llama es generar aprobación y cariño. Ficticia, añorada, escurridiza.
Frente a este universo, que queda crear: pues nada. Ya que solo es una febril imaginación que llena de azúcar las grietas de la realidad real, donde hay caos y albedrío. Y solo soy uno, entre varios.

Busco el control. Cierro los ojos. Me vuelvo la última vez.
Qué amas.
Qué gustas.
¿Cómo cuestan decir esas palabras?
Me he dado cuenta, que el temor de estas palabras se corresponde a una fuerza para estos mundos en combustión, donde pasa lo que espero, para producir cariño.

La búsqueda final es cariño, valoración y aprobación. Cómo puede medirse el interés hacia mí, pues he construido escalas. Igual de fantasiosas y quiméricas.

Ahora, que  veo el juego. Creo que la necesidad de explotar el campo, de quemar el llano para ser libre con más realidad y menos control; puede estar en mis planes.

Como escapar de estas fantasías de cristal, y proponerme un lenguaje dentro de la realidad. Todo, para ser gasolina en esta vida. Ser combustión de mis metas.

19/9/19

Vuestra salud

Arriba, honda oscuridad de tus rizos azabache
Abajo, menudas matas vivas de tu pelusilla
Quiero, quiero tratar y entrar
si hay más oportunidad
una vez más encima y debajo
soñar que estoy cerca del cielo para el infierno
bailando
contigo
y para mí
en blanco y negro
siguiendo la línea marcada de tu espinazo
que junta en una vía la creación mona
entre tu occipital y tu pelvis
honro la oscuridad que brota de tu luz
divino secreto, signo de dioses.