30/11/10

Submarino

Para nadar de noche lo mejor es estar en silencio y apenas iluminados en una piscina ajena. Quizá muchos no lo entiendan, pero el agua a oscuras es lo mejor para estar lado a lado con amigos rodeados de burbujas, y el miedo de que no te vean. Porque no deberías estar ahí allanador, apenas con ropa interior, moviendo tus brazos y tus piernas para no hundirte, siempre mojado por un cosmos tan oscuro como el de las estrellas. Y que parece un abismo de alegría, que se mete por las orejas y la nariz con persistencia, y vas arriba para llenar tus pulmones y luego te hundes directo al fondo, apenas sintiendo los otros cuerpos, penetrando el silencio para sentir sobre ti el peso de todo y de todos que oscilan sus pies al igual que tú.

la luna es una mano, el sol es una rodilla. nadando de noche, entre apurado y viviendo para ese presente. concentras la respiración, muy concentrado, así ni te das cuenta que lo mejor es la libertad de no pertenecer ni al agua, ni a esa noche, ni a esa piscina. Y por eso es silenciosa tu alegría. Allá abajo sientes que nadie te podrá alcanzar, lo suficiente para relajarte de la vida y el tiempo, ahí entonces pasan en un segundo un millón de años, nadando de noche. Joven e inmortal.

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